"El adiós.
Respira.
El cuerpo
cómo forma y contenido
se transforma.
Contemplar.
La muerte, reflejo
de una transformación.
Caer.
Un cuerpo, espejo
del adiós.
Vacío.
Un cristal, azuzando
la forma
de una contemplación.
Desplegar.
El cuerpo, reflejo
de un devenir.
Respira.
El adiós, cómo un devenir." H.D.
Capítulo 1 Almita Era un martes por la tarde. Un martes en donde el agitado trajinar balanceaba los cuerpos hacía los andenes con destino hogareño. Somnolientas imágenes recurrían a las cansadas mentes, hastiadas de padecer las incandescentes ráfagas publicitarias. En un rinconcito, yacía un pedacito de corazón sangrando en una vieja estación. Una almita en pena, estancada, esperando un viajecito en el vagón que la lleve a su sueño tan anhelado. Arrastrándose, entre los pasos titilantes de la desconocida masa humana, lagrimeaba gotas de sangre. Gimoteando al recuerdo de lo que nunca fue. Ilusionada va con algo de nostalgia en sus ojos. Predicando un poco de libertad, para los hombros cargados de oscuridad. _ ¿Podrá romper eso que lo ata al dolor? Pregunta un desconocido, que la mira de reojo. _¿Encontrará un abrazo de amor que apacigüe esa soledad latente en su caminar? Susurra otro por lo bajo. Cuanto más espera a lo venidero, más se agrieta su pensamiento. El barr...